Luego de 45 años, el registro del íntimo recital de Mercedes Sosa y «Colacho» Brizuela en Suiza fue restaurado y remasterizado. Se publicó en plataformas digitales a fin del 2025. Fue una colaboración entre Producciones Matus y Estudio Casa Rara.


Mercedes Sosa – Suiza 1980 (Remastering 2025) se publicó en las plataformas digitales el 15 de diciembre de 2025. Es el registro de un concierto realizado por Mercedes Sosa en un canal de televisión de Lugano (Suiza) en 1980. «La Negra» vivía los duros años de su exilio. En 1978 había fallecido su segundo esposo y también manager Pocho Mazzitelli. Al año siguiente decide radicarse primeramente en París y luego su derrotero personal la instaló en Madrid. En esos periplos europeos, le surgió la invitación para una entrevista y un concierto en la televisión de Lugano, ciudad de habla italiana ubicada en el sur de Suiza.

La grabación y filmación del material tenía una circulación en formato de VHS. Conrado Silvela realizó un un notable trabajo de restauración y remasterización para esta publicación ideada por la Fundación Mercedes Sosa que concretó la productora de Araceli y Agustín Matus, los nietos de Mercedes.

En esta ocasión, Mercedes contó con el único acompañamiento del guitarrista riojano Nicolás «Colacho» Brizuela, su ladero musical desde principios de los años ’70 y, con algunas pausas, hasta 2004.

En la presentación, en idioma italiano, el entrevistador destaca la labor y la trayectoria de Mercedes y la define como “la voz más bella de Argentina, una voz profunda, humana, potente, al nivel de Amalia Rodríguez y de Joan Báez, entre otras intérpretes”. Mercedes en su primera respuesta agradece los conceptos y  dice “ojalá yo pueda representar a mi tierra como estas artistas, porque tenemos comunes sueños de libertad”. Y luego agrega: “espero estar a la altura de ser considerada la voz del continente”.

En otro tramo de la entrevista, el conductor le menciona la dificultad de defender en ese momento el repertorio del nuevo cancionero. “Claro, porque es una canción solidaria con el problema del hombre, lo saben los uruguayos, los chilenos, los brasileños y los argentinos. Es también una canción de amor, me niego a etiquetarla como una mera canción de protesta. La canción que ha entrado en el corazón del pueblo no puede ser olvidada nunca más, lo saben los músicos y poetas del mundo que alguna vez fueron prohibidos”, señala contundente.

El recital incluye doce canciones cuidadosamente seleccionadas, tratando de reflejar la esencia de su propuesta y el reconocimiento a grandes creadores latinoamericanos.

Con «Colacho» Brizuela, justamente, Mercedes grabó en 1977 el disco Mercedes Sosa interpreta a Atahualpa Yupanqui. De ese repertorio, Mercedes eligió cuatro canciones para homenajear a Atahualpa en el comienzo del concierto: Piedra y camino, Chacarera de las piedras, Guitarra, dímelo tú y Duerme negrito. En el discurso de presentación de los temas, Mercedes definió a Yupanqui como “el máximo juglar de Argentina, respetado y amado en Latinoamérica”.

“Como Neruda y Picasso, yo amo este color porque es el color de la felicidad”, dice luego presentando Ay! este azul, obra de «Pancho» Cabral, el artista comprovinciano de «Colacho» Brizuela.

Del cancionero popular chileno, en este concierto Mercedes rescata obras de Víctor Jara y de Violeta Parra. Homenajea a Vìctor Jara cantando A Vìctor, canción de los venezolanos Otilio Galìndez y Roberto Todd y a Violeta con Gracias a la vida. “Esto es señal de que la hermandad latinoamericana comienza a funcionar”, dice Mercedes.

Mercedes menciona uno de los libros del escritor italiano Cesare Pavese en donde él decía “los poetas son profetas”. Lo hace para destacar la poesía de Armando Tejada Gómez y para presentar Canción de las simples cosas.

Mercedes Sosa y «Colacho» Brizuela en la televisión suiza, 1980. Fotos: Gentileza prensa Casa Rara

“Este es un homenaje a los dueños de la tierra, a los indios tobas, compatriotas míos que viven marginados en el chaco argentino”, resalta antes de cantar Antiguo dueño de las flechas. En el final, Mercedes agradece la ovación en español y también en italiano.

En 1979, Mercedes grabó el álbum Serenata para la tierra de uno. De ese material, rescató dos obras de María Elena Walsh. “El año pasado ha sido muy duro para mí, esta canción respondía a mi estado de ánimo de ese momento”, dijo presentando Como la cigarra, interpretada con la segunda de voz de Colacho. Serenata para la tierra de uno también tuvo una emotiva presentación: “para quien comprende español, le digo que significa mucho para nuestras patrias, significa dolores y frustraciones, pero también alegría”.

Para el final, Mercedes eligió Canción con todos, tema que estaba en su disco El grito de la tierra (1970). “Imaginen ustedes a un gigante coro en América Latina, porque esta canción, además de que es muy amada allá, para nosotros es como un himno de unidad”, reflexionó. Colacho nuevamente la acompañó haciendo segunda voz y el tema (y el recital) finalizó con el apoyo de la gente haciendo ruidosas palmas que precedieron a una conmovedora ovación.

Dos años después de aquel concierto en Suiza, Mercedes regresó del exilio. En febrero de 1982, concretó aquellos históricos trece recitales en el Teatro Opera, que demostraron que los argentinos no la habían olvidado. Aquellos conciertos en Europa transformaron a La Negra en una embajadora de la canción latinoamericana y su historia artística  justificó ampliamente el reconocimiento universal como la voz de Latinoamérica.

 

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