El joven armonicista y Revelación de Cosquín 2024 presentó Propia raíz, su disco debut. El álbum, que aún no está en plataformas, lleva implícito un homenaje al gran Hugo Díaz, pionero de la armónica aplicada a la música argentina.


Lucio Taragno nació en Casilda (Santa Fe) el 20 de Agosto de 1993 y en su disco debut Propia raíz, registró versiones de obras populares del folklore y del tango y dos composiciones propias.  “La armónica de Hugo Díaz me abrió una puerta para navegar y desarrollar mi labor musical”, expresa el intérprete, justificando el homenaje al notable músico santiagueño.

Se trata de diez canciones en un repertorio donde conviven temas y ritmos que desde su niñez han formado parte de sus intereses musicales. Es destacable la variedad rítmica, ya que hay en este disco polcas, zambas, tangos, milongas, chacareras y gatos. Son obras populares pertenecientes a la importante historia del folklore argentino y del tango, con un margen para la improvisación y un espacio para las composiciones propias.

Lucio Taragno y grupo en Cosquín 2026. Fotos: Gentileza del artista / @magui_ph

El disco se grabó en marzo de 2026 en los Estudios Godzilla de Roldán (Santa Fe), con el trabajo técnico del pianista rafaelino Lucas Querini (edición) y del músico cañadense Walter Crola (mezcla y masterización).

La nueva formación del grupo de Lucio Taragno está compuesta por reconocidos instrumentistas de la región: Julián Cicerchia (guitarra), Lucas Querini (piano), Mariano Sayago (contrabajo) y Luciano Manzotti (bombo legüero).  Además de intervenir en las grabaciones y en los conciertos, este disco cuenta con arreglos que son producto de la creación colectiva de la banda.

Abre el disco la polca Alma de río, un tema que, cuando varía la velocidad, llega a transformarse en un chamamé. Es una composición propia, dedicada al Arroyo canal Candelaria, una pequeña corriente de agua que atraviesa Casilda, la cual le aportó la inspiración necesaria. “Es un curso de agua de mano humana que hoy es hogar de una fauna diversa, un humedal que cambia por completo su fisonomía cuando los campos, saciados, devuelven a la tierra el agua de una lluvia reciente.”, afirma el compositor. Alma de Río refleja en su melodía la atmósfera que Lucio recuerda de su niñez. Un exquisito contrapunto, un diálogo armonioso entre su armónica y el piano de Querini justifican ampliamente la elección del tema para iniciar el disco.

La continuidad del disco ofrece en su segunda pista una acertada  juntada de dos zambas. Manzotti da el pulso con el bombo en una zamba clásica (Zamba del ángel) que a Taragno le aportó la inspiración para crear su propia obra: De libre vuelo. Sentir que un ser querido lo está cuidando desde otro plano, esa es la imagen y el sentido que motivó la obra.

Lucio Taragno. Fotos: Gentileza del artista / @magui_ph

Sus versiones de Mi Buenos Aires querido (Gardel y Le Pera), Taquito militar (Mariano Mores) y  Volver (Gardel y Le Pera), explican su amplitud musical y también el buen criterio para seleccionar obras fundamentales del tango y la milonga. Volver y Mi Buenos Aires querido, integraron aquel disco en que Hugo Díaz homenajeó a Gardel. Las versiones se ven enriquecidas por la solvencia y el oficio de Lucas Querini y Julián Cicerchia, ambos con probada experiencia en el género.

Todos los integrantes del grupo lucen en la versión de La Vieja, la chacarera trunca que compusieron los hermanos santiagueños Francisco «Soco» y Julián «Cachilo» Díaz, a la cual luego Oscar Valles le puso letra. En La juguetona (Hermanos Abalos), se destaca especialmente un tramo protagónico de Julián Cicerchia. En El gatito de Tchaikovsky, Lucas Querini pone su impronta y se acerca con su piano al swing del gran Adolfo, uno de los inolvidables hermanos santiagueños, compositor del tema.

Un acierto de Lucio Taragno es rescatar parte de la obra de Lucas Braulio Areco, el gran arpista y guitarrista correntino. El armoniquista eligió para versionar en este disco la galopa Misionerita, la canción oficial de la provincia de Misiones.

El disco cierra con un tema que tiene un alto valor emotivo para el intérprete casildense: el tango 9 de Julio. El clásico compuesto por José Luis Padula y Lito Bayardo, es un tango que la madre de Taragno solía interpretar en el piano, de ahí que la inclusión del tema en el disco aporta una alta carga emocional.

Propia raíz se presentó formalmente con un concierto realizado el 3 de Octubre en el Teatro Dante de Casilda. En el recital, participó el grupo que tocó en el disco y, además, se sumaron Juan Nocelli, Esteban Echaniz y la pareja de danza Lucía y Nahuel, como invitados especiales.

Argentina “se topó” con el talento de Lucio Taragno en Cosquín 2024. Luego de seis participaciones consecutivas, finalmente ese año ganó el Pre Cosquín (sede Los Quirquinchos) en el rubro solista instrumental. El jueves 27 de Enero, fue el séptimo artista de la grilla del festival que incluía a Néstor Garnica, Chango Spasiuk, Los Tekis y La Delio Valdez, entre otros. Esa noche, tocó un repertorio de chamamé, tango, vals, chacarera y gato, un set que impactó y que permitió que se llevara el Premio Revelación, la máxima distinción que el festival otorga a los nuevos valores.

Con un camino sólido y un trayecto artístico en permanente evolución, Lucio Taragno demuestra con este, su primer disco, su capacidad como instrumentista y también su buen criterio para seleccionar repertorio. Su madurez artística lo instala firmemente en la consideración general en el mundo de la música argentina.

 

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