Aunque el gobierno logró modificar la Ley de Glaciares que habilita explotaciones a gran escala poniendo en jaque al agua de gran parte del país como lo muestran los resultados de los proyectos mineros vigentes, también se multiplican artistas que ponen su obra y su cuerpo para abordar la temática y participar de encuentros donde la defensa de ese bien común ocupa el centro de la escena. 


“Paciente y tierna, en el vientre del acuífero, brotando en cristalino ojo de agua. Fuerza y magia que transforma la dura roca en suave arena. El agua ríe y canta en los arroyos, acuna el mar y los sueños de la niñez. Celebramos hoy el agua en todas sus formas y maneras, porque ser ella misma es nuestra esencia. Defenderla es defender la vida, es celebrarla y liberarla. ¡Ateitén hué, somos agua!” dice la proclama de la Marcha por el Agua que se redactó en Montevideo el 22 de marzo pasado pero puede ser suscrita en otras geografías y circunstancias porque la esencia y la lucha por este bien común no reconoce fronteras, lenguas ni banderas.

También ese día a más de 250 kilómetros cruzando el Río de la Plata, un Festival en Defensa del Agua y la Memoria de los Pueblos en Costanera Sur fue animado, entre más, por Lula Bertoldi y Lucy Patané, sirviendo, además, como otro paso preparativo para la participación en una Audiencia Pública que Diputados promovió en el marco del proyecto de la modificación de la Ley de Glaciares.

Contra todo pronóstico, más de 100.000 personas se inscribieron al llamamiento sobre la reforma de la Ley de Glaciares, una norma surgida de una larga pelea de ambientalistas y comunidades que la entonces presidenta Cristina Fernández de Kirchner vetó en noviembre de 2008 y finalmente entró en vigencia hacia septiembre de 2010, pero que ahora el gobierno de Javier Milei propicia como parte de la avanzada contra los territorios y sus recursos siguiendo los lineamientos de mineras extranjeras y del plan oficial incluido en la Ley Bases y denominado Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI).

La consulta popular desbordó el cauce institucional que habilitó una escuálida participación real sin rango vinculante y más allá del resultado de la sanción de Diputados en las primeras horas del jueves 9, el nivel de participación que incluyó una marcha sabatina de antorchas en Buenos Aires con la participación de los tambores de La Chilinga y Taller Batuka y la intervención del colectivo escénico y callejero Fin de un Mundo y otras movilizaciones nacionales durante la jornada del miércoles 8 que tuvieron su epicentro en la zona del Congreso (donde tocaron Virginia Innocenti, Julieta Laso, Manu Estrada, Karen Pastrana y Valen Bonetto, entre más) pero también en otras ciudades como Córdoba y la salvajemente reprimida en Mendoza, puede leerse como el fruto de un extenso caminar consciente capaz de leer los efectos de la megaminería, un tránsito que fue abriéndose al propiciar encuentros y festivales que a través del arte ayudaron a vincular nociones, padecimientos y resistencias.

Valen Bonetto, Manu Estrada y Juli Laso fueron algunos de los artistas que participaron de la movilización frente al Congreso el pasado 8 de abril.

Hace poco más de tres años otra amañada audiencia pública, en ese caso gestionada a través del Ministerio de Ambiente del gobierno de Alberto Fernández para tratar sobre los impactos económicos, sociales y ambientales del Proyecto Argerich para la exploración petrolera frente a Mar del Plata, incluyó la participación de Pedro Aznar que tuvo dos históricas intervenciones. “El poeta es bueno para soñar y no sueña con su tierra convertida en basural, sueña con toda la tierra hecha un jardín de tierra de todos”, dijo al leer un texto de poco más de tres minutos en su primera exposición de octubre de 2022.

En otro tramo de esa lírica alocución el exSerú Girán expresó: “Si lo que se juegan son los números, el poeta jugará a continuación con las palabras, para mostrar el lado oscuro detrás de aquellas cifras. La prosperidad del corto plazo es una ruleta rusa con balas de veneno sobre las aguas. Una hipoteca de ruina para la única casa que tenemos”.

Y para el final, le puso un moño al relato: “Piensan plantar un pozo de negrura espesa como la noche del invierno, frente a una costa inmensamente rica en peces. En pueblos pujantes que viven mayormente del turismo, ante bosques plantados trabajosamente árbol por árbol, sobre kilómetros de nada arenosa. Piensan abrir fuego sobre todo eso. Piensan matar la poesía, porque después de todo, la poesía y el poeta, qué saben”.

El llamado a esa audiencia fue la resultante de una lucha anterior y posterior expresada los días 4 de cada mes en los Atlanticazos que las asambleas costeras sostienen a fuerza de movilizaciones donde también el arte (en forma de canciones, intervenciones y murales) complementan la palabra.

“Siempre resulta poco lo que podamos hacer para colaborar con esa concientización acerca del cuidado del planeta. De todas maneras veo con mucha confianza que hay muchas personas que, viniendo del ámbito artístico, se van involucrando con seriedad en estos espacios. Hay veces que nos desanimamos un poco por el escaso acompañamiento de toda la sociedad, pero si miramos para atrás podemos decir que años atrás ni siquiera se hablaba de estas temáticas. Entonces algo hemos caminado, algo chiquito tal vez pero que alcanza para tener esperanza”, sintetiza el pianista y compositor Carlos «Negro» Aguirre a De Coplas.

El músico entrerriano es figura constante y repetida en diversas convocatorias que tienen que ver tanto con las movilizaciones específicas por la defensa del río Paraná como en aquellas promovidas por la Multisectorial por los Humedales, pero también en otras movidas porque activa a favor del “acto de encontrarse que es un gesto vital y humano”.

Negro Aguirre: «Todas las luchas ambientales terminan en el agua, en el derecho al agua pura»

Entre sus múltiples labores como compositor, integrante de diversos proyectos musicales y dirigir –junto a Luis Barbiero- el sello Shagrada Medra, Aguirre casi siempre dice presente en las convocatorias donde “hay un eje común que es la defensa de la vida en todas sus formas de manifestación. Y claro, el agua es un ecosistema que creo no alcanzamos a dimensionar, y para nuestra especie es sinónimo de vida. Todas las luchas ambientales terminan en el agua, en el derecho al agua pura, algo tan sencillo y cada vez tan difícil de conseguir”, puntualiza.

Capaz de trazar un recorrido personal que empalma con otros flujos colectivos, el autor de Pasarero, Va siendo tiempo y Los tres deseos de siempre, por citar apenas tres canciones de una vasta y luminosa obra, cuenta que “desde que me acerqué a espacios de activismo ambiental fui teniendo acceso a mucha información. Y a medida que vas conociendo más a fondo estas problemáticas ya no podés desentenderte o hacer como si no existieran. Tengo un agradecimiento muy grande a todos mis compañerxs y referentes de ese camino porque me fueron abriendo los ojos e inaugurando en mí otras lecturas más profundas acerca de este momento y del lugar que habitamos”.

Metido de lleno en los modos que le brotan y regala para aportar a estas apuestas comunitarias, Aguirre asegura que “en el arte hay una llave para abrir los corazones. Y en ese estado de corazón abierto uno puede pararse desde otras perspectivas a observar todo lo que lo rodea. No es el único camino, pero en mi caso es el que más he habitado y creo profundamente en esa maravillosa herramienta que abre la puerta del alma”.

El «Negro» fue, justamente, uno de los artistas que animó la primera edición del Festival Puentes de Agua que en octubre de 2022 puso en marcha su experiencia viajera y autonómica con rumbo a Andalgalá para acompañar a integrantes de la Asamblea El Algarrobo que estaban siendo detenidos y procesados por su consecuente oposición y denuncia de un yacimiento minero que bajo distintas denominaciones (Bajo La Alumbrera, Agua Rica y MARA) literalmente seca la región y destruye la economía regional.

Para aquella actividad que tuvo como epicentro a la Plaza 9 de Julio –de donde parten las tradicionales caminatas sabatinas que ya alcanzan cerca de 850 recorridas- Carlos Aguirre compartió actuación con Jorge Fandermole reeditando un formato de dupla que ambos cultivaron a fines de la década del ’90 alumbrando una insuperable versión de Oración del Remanso, una de las piezas más populares y reconocidas de quien fue parte de la denominada Trova Rosarina.

También allí y entre las expresiones locales que hospedaron la actividad, se contó el cuarteto rockero La NN, un grupo poderoso y testimonial que desde 2002 reúne a Jorge Maidana (voz y saxo), Martín Cecenarro (guitarra), Diego Vallejo (bajo) y Jorge Ramos (batería).

“Nos comprometemos con la lucha de la defensa del agua porque consideramos que no hay que ser demasiado especialista como para darse cuenta de la importancia que tiene este bien natural para la subsistencia de nuestra de nuestras poblaciones, de nuestras comunidades. Y como segundo motivo lo hacemos porque detrás de la apropiación del agua hay una extensa red de intereses políticos y económicos que son parte de un sistema de corrupción generalizada y cooptación que involucra a gobiernos y empresas mineras”, apunta el baterista Ramos.

Consultado por De Coplas, el músico andalgalense cita su propia experiencia como escucha de León Gieco, Charly García y Luis Alberto Spinetta para entonces asomarse a los vejámenes de la dictadura y entonces comprender “la energía liberadora y concientizadora de la música”. Pero enseguida especifica que más allá de lo que puedan empujar las canciones “tenemos que asumir un rol de responsabilidad como ciudadanos para ir más allá, no quedarnos con la primera versión de las cosas y cultivar ese espíritu de análisis crítico para acercarnos a las historias que verdaderamente nos nutran”.

Con cuatro discos publicados (Color sangre, Revancha, Donde la montaña y Abismos), todos ellos de manera independiente y autogestiva, desde La NN ponderan el rol de los artistas en peleas como las de la custodia del agua porque, lo explica Jorge, “nos gusta pensar que cuando un artista se la juega y se compromete, termina de redondear su obra. Termina como de darle sentido a lo que hace”.

“Por otro lado –redondea el batero- es hermoso que los artistas podamos sumarnos a las causas sociales porque somos parte de esas comunidades como nos enseñan figuras de la canción nacional que han acompañado la causa de Andalgalá como el Raly Barrionuevo, Jorge Fandermole y el ‘Negro’ Aguirre, entre tantos”.

Además de su protagonismo en territorio propio, La NN viajó en marzo de 2024 hasta la sanjuanina Jáchal para encontrarse con el combo local La Púa del Rocanrol y ser parte del segmento musical del tercer Puentes realizado junto a la Asamblea Jáchal No Se Toca que desde una carpa en la Plaza San Martín de ese pueblo cuyano no deja de acusar los desastres ambientales provocados por la actividad de la mina Veladero gestionado por la canadiense Barrick Gold que contamina las aguas de los ríos Potrerillos, Las Taguas, La Palca, Blanco y Jáchal y ha convertido un valle fértil en una región árida y hostil para su campesinado.

La banda cordobesa Savia Mestiza estuvo presente en la última edición del Festival Puentes de Agua.

En medio de esas dos travesías, Puentes de Agua acompañó en 2023 en la bonaerense Exaltación de la Cruz para acuerpar a asambleístas de Exaltación Salud que acababan de ser judicializados por desplegar una bandera con la leyenda “Basta de Cáncer / Paren de Fumigarnos” durante el acto de inauguración de un Hospital Modular en Los Cardales que contó con la presencia del primer mandatario de ese momento, Alberto Fernández. La actividad incluyó músicas en vivo encabezadas por Gonzalo Aloras y Jeremías Chauque (hijo de Rubén Patagonia).

Tras pasar en 2025 por la riojana Famatina, la última de las convocatorias de Puentes de Agua tuvo como sede, en febrero pasado, a la ciudad mendocina de Uspallata donde pretende instalarse el Proyecto San Jorge (PSJ), de minería de cobre. El abrazo a las asambleas vernáculas y el arribo de delegaciones desde distintas regiones del país formó parte de una nutrida agenda local plagada de otros festivales en los que la cultura funciona como aliada, como nexo, como posible lengua común en una Mendoza que actualmente encarna como pocos lugares una fervorosa lucha por el agua a partir de la incesante labor de organizaciones de base que defienden la Ley 7722 sancionada en 2007 y que desde entonces se erige como una norma fundamental por prohibir el uso de sustancias químicas tóxicas en la minería metalífera.

En el contexto de Puentes y junto a las confluencias en talleres, charlas y asambleas, la celebración eminentemente musical (con otras 13 propuestas y una compañía teatral) se trasladó a tres kilómetros del centro uspallatino con una vasta grilla cuyo plato principal resultó el cuarteto cordobés Savia Mestiza, una notable agrupación que reúne a la cantante y autora Rocío Taboas con el guitarrista y compositor «Bocha» Torres, el bajista Nicolás Bertini y el baterista Martín Gallo.

La intérprete, nacida en Esquel donde su familia participaba en la asamblea vecinal No a la Mina (una organización horizontal que ante el riesgo de la explotación de oro y plata a cielo abierto por la Meridian Gold logró convocar a una consulta popular vinculante que el 23 de marzo de 2003 alcanzó un rechazo del 81%), subraya que la temática ambiental habita el cancionero que el cuarteto de Sierras Chicas plasmó en el disco El llamado y el ep La llama elemental porque la del agua es una problemática “que afecta a todos los sectores de la sociedad, a todos los sectores productivos, a todas las actividades y a todos los tiempos, a nuestro presente y a nuestro futuro. Por eso nos parece que es como una de las causas más nobles por las que se puede militar”.

Durante una charla con De Coplas, Rocío considera que las artes entregan “un lenguaje y una herramienta que permite entregar un mensaje diferente y hasta más efectivo porque logra condensar el sentir de mucha gente” e informa que “en las Sierras cordobesas hay una gran participación artística en las causas ambientales a las que la música aporta esa alegría que nos junta”.

 

 

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *