Desde las Sierras Chicas de Córdoba Savia Mestiza enlaza sonidos, tradiciones y voces latinoamericanas para hallar una lengua propia con su reciente segundo disco Rebelde Alegría. El material recoge la fuerza de territorios y comunidades que son parte del caminar de un grupo que se sostiene y fluye ejerciendo plenamente la independencia.


“Nuestro primer toque como banda estaba programado en el Anfiteatro de Río Ceballos, pero el encargado de Cultura nos avisa que se iba a cancelar por pronóstico de lluvia. ¿Qué se va a suspender? fuimos igual, llevamos nuestras cosas, los amplificadores y armamos y tocamos y nunca llovió. Para mí esa decisión inaugural marcó como una flecha en un sentido para cada cosa que hacemos”, relata Nico Bertini sin querer disimular la sonrisa en torno a aquella anécdota de mediados de enero de 2021, apenas un mes después del nacimiento de Savia Mestiza como proyecto grupal, una experiencia que para Rocío Anael, voz cantante de la banda, significó una muestra evidente de “autogestión empedernida y la decisión de siempre ir para adelante” que continúa latiendo en el andar del cuarteto.

En uno de los senderos que bordea la tradicional feria de libros y discos usados que funciona en el Parque Rivadavia porteño, quienes integran Savia Mestiza se prestan a la conversación con De Coplas en un alto de una fugaz visita bonaerense para adelantar repertorio de Rebelde Alegría, su flamante segundo disco.

El conjunto nació en las Sierras Chicas de Córdoba a partir de la pareja entre la vocalista Rocío Taboas y el guitarrista «Bocha» Torres, ambos responsables también de las composiciones, quienes en algún momento decidieron ampliar la sonoridad de la experiencia del Dúo Tierragual. Y en ese tránsito primero se integró el baterista Martín Gallo y luego el bajista Nico Bertini, todos vecinos en el barrio montesino Villas Las Selvas de Salsipuedes, aunque el trabajo en torno a la vasta paleta rítmica de Rebelde Alegría requirió de un latente quinto miembro que es el percusionista Diego Zabala, todavía radicado en Río Negro.

Antes de este nuevo paso que reafirma el vasto territorio sonoro que el combo asume con energía y solvencia, Savia Mestiza había publicado El llamado (2023) y el ep La llama elemental (2025), dos certeras muestras de una impronta que sacó a relucir en escenarios de todo el país y en encuentros sociales y políticos haciendo gala de su incendiaria solidez para despertar celebraciones y conciencias.

“Además de la variedad que buscamos, también nos encontramos con que dimos forma a un repertorio que invita a la danza, y de repente, encontramos que habíamos hecho cumbia, guaracha, festejo, cuarteto sobre el concepto de ‘Rebelde Alegría’ que también es un envión energético para estos tiempos, para levantar el espíritu”, arriesga Bocha; a su izquierda, Rocío subraya que el nuevo cancionero “nació de una forma orgánica descubriendo que había un hilo conductor que nos permitía condensar la identidad sonora de la banda”; y, por su parte, el baterista Gallo también resalta que “para mí, que soy fanático de todo lo que es el folclore latinoamericano, resulta hermoso poder aplicar esos ritmos y aportar lo mío a la propuesta”.

Rebelde Alegría no solamente da título a la placa sino que es la cumbia que inaugura el recorrido sumando a Negra Marta (trombón) y Juli Baravalle (trompeta) y primera de las dos dedicadas al género ya que también se anota “Luna” con el canto de Yamila Almaraz; el afroperuano “Festejo” incluye la voz de Raly Barrionuevo; la guaracha “Chamana del Sol” tiene el aporte vocal de Paola Bernal; el baião serrano “Andando Está” cuenta con la voz en off de Chango Spasiuk y el saxo de Melisa Villaverde; el tinku “Lumbre Hermana” junto al charango de Pachi Herrera y los vientos de Diego Cortez; la chacarera “Renacer”; el cuarteto “El Sueño que Sostiene” con voces de Gonchi Mamonde y Tobías Ceballos y el acordeón de Gabo Tello; la “Vidala de Dicha y Paz” arropada por un coro donde vuelven a anotarse Raly, Yamila y Tobías, pero también Mery Murúa, Inés Velardez, Leonora Gallardo, Gonchi Mamonde y Ema «Pulpero» Stivala; la nómina incluye dos denominados “funkdombes” (uno con pulso afrobeat llamado “Ya No Va Más” y otro, llamado “Caen”, de cuño arrabalero que añade aportes de Martín Barroso y Melisa Villaverde, en teclados y saxo, respectivamente) y hasta el huayno misturado con samba reggae “Camino Hacia Adentro”.

 

Mestizaje latinoamericano

– Más allá de que el mismo nombre del grupo lo expresa, ¿cuándo fue que definieron esta apuesta estética por la diversidad, por lo mestizo?

– Rocío: No es que estamos picoteando géneros sino que la idea de la diversidad estuvo de entrada como concepto.

– Bocha: Desde el primer planteo y cuando íbamos componiendo las primeras canciones y sentíamos que daban para formato banda, estuvo la intención de que hubiera variedad de ritmos latinoamericanos en nuestro abordaje sonoro.

– ¿Desde qué lugar trabajan el concepto de fusión que a veces puede dar lugar a propuestas híbridas?

– Rocío: La decisión de andar por diferentes ritmos sin encasillarnos en género alguno fue como el impulso, como una de las de las piedras fundamentales del proyecto. En ese punto sentimos que nuestro aporte se da a partir de la forma de tocar de los chicos, de las líneas melódicas de la viola, de mi forma de cantar. Como que hay algo ahí que sostiene la identidad de Savia Mestiza.

– ¿Qué otras características definen a la banda?

– Rocío: Sin duda hay algo que lo circunda todo que es la autogestión y la forma totalmente independiente de gestionar todos nuestros proyectos. Y también por eso los tiempos que nos toma realizar un disco, porque obviamente hay muchas cuestiones de logística, económicas, de evaluación de recursos, pese a lo cual nosotros vamos para adelante igual, siempre.

– ¿Y cómo se construye el discurso político de Savia Mestiza?

– Bocha: Básicamente es una necesidad también. A mí me pasa cuando me toca escribir a mí o cuando escribimos con Ro, que necesitamos bajar ese mensaje antes que nada para recordárnoslo a nosotros, afianzar una cuestión, marcar un camino y cómo queremos ir, qué queremos defender, qué banderas levantar y por qué cuestiones luchar. No es que en las canciones decimos que tenemos claro cómo son las cosas, sino que queremos transmitir algo desde el sentimiento, desde el corazón, empezando por la propia banda.

Savia Mestiza. Fotos: Gentileza de los artistas

– Rocío: En lo concreto lo que sí tenemos claro como banda es escaparle a todo lo que sea un posicionamiento político partidario, pero sí atender lo que son las cuestiones socioambientales que son una parte fuerte del contenido de Savia porque todos nos identificamos, con esas luchas, con ese posicionamiento al que observamos como una causa transversal.

– El título de Rebelde Alegría resuena en sintonía con la alegre rebeldía que es uno de los postulados del zapatismo…

– Bocha: Bueno, ahí hay guiños, por supuesto, y también está la urgencia de oponernos al gobierno de turno que está tendiendo a tirarnos para abajo en todo sentido, a bajarnos el ánimo, a arrinconarnos desde lo económico, a no apoyar lo cultural, a provocarnos. Entonces es como una receta para afrontar estos tiempos con una buena actitud, con mensaje, con danza, con una felicidad activa porque hay que tener el espíritu fuerte para poder transformar.

– Rocío: Hay otra cosa que atraviesa todo el disco que es la cuestión del encuentro, de la comunidad, del abrazo, de poder volver a los sueños colectivos que es una necesidad a nivel mundial porque parece haber una cuestión contra la misma humanidad que se expresa desde lo que vemos en la tecnología, desde lo que sucede en las situaciones de salud mental, desde cómo nos empujan al aislamiento. Siento que en Rebelde Alegría referimos a los espacios que nosotros habitamos, como la Universidad Trashumante y otros, donde la construcción es colectiva y esa es una propuesta y una alternativa a la resignación, al odio, a la violencia.

– Hablando de esas comunidades en el territorio de lo artístico, ¿cómo se insertan ustedes en la escena cordobesa?

– Rocío: Es hermosa la tribu de artistas y gente que hay allí y un montón de ellos están en este disco y también estuvieron en otros de nuestros trabajos. Es una corriente de personas que son referentes y que han abrazado la música de Savia, que se han sumado a la propuesta. Lo lindo es que se trata de un movimiento grande que no es solamente musical sino que confluye con organizaciones, con la movida agroecológica, con las asambleas y con las brigadas forestales.

 

El viento me confió cosas

Embarcados en la autonomía y la independencia, las cuatro humanidades que sostienen Savia Mestiza no solamente comparten el barrio sino un modo de vida austero enfocado en darle entidad al proyecto musical común.

Mientras Bertini y Gallo combinan la actividad musical con labores de luthería, Anael y Torres crían a Jacinto y Brisa, dan algunas clases –de canto ella, de guitarra él- y el músico, además, ofrece sus conocimientos en mezcla y producción, pero coinciden en el valor de habitar ese monte alejado del consumo frenético que es el motor en las grandes ciudades. “El monte es hermoso y, además, está lleno de vegetales comestibles y otros que sirven como medicina”, subraya Martín, seguro de esas bondades y beneficios.

Un frío e inesperado viento de primavera surcó el parque enclavado en el barrio de Caballito y trajo consigo un afiche del Festival Nacional de Cosquín del año 2005 que voló hasta las manos de Nico.

“¿Qué pasa? Mirá, mirá, nos acaba de llegar la señal pero hace veintipico de años. Por suerte tenemos la máquina del ‘Volver al futuro’ que es un Falcon parado ahí, medio arruinado”, bromea el batero Gallo antes de recibir la pregunta acerca de si Savia Mestiza está más cerca de tocar en el Cosquín tradicional o en el rockero.

“Con el mensaje que tenemos capaz que de ninguno de los dos”, responde Bocha, a lo que el bajista añade que “como no nos encasillamos para nada, entramos tanto en una peña folclórica como en festivales de música latina y también podríamos ir al Cosquín Rock” y el baterista redobla la apuesta y con una risotada como telón de fondo concluye: “Quedamos esperando la propuesta y les vamos a hacer precio. Al primero que llame le hacemos el 50% de descuento en el cachet que tenemos pensado”.

 

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