El dúo que integran Juan Carlos Baglietto y Lito Vitale está celebrando sus bodas de coral. El matrimonio artístico lleva treinta y cinco años aportando versiones de obras cumbres del cancionero popular argentino. Para celebrarlo, los artistas decidieron publicar un nuevo disco.


Juan Carlos Baglietto y Lito Vitale se conocieron en 1978. En ese momento, el artista rosarino integraba el grupo Irreal y tenía con Vitale un objetivo común:  asociarse con otros músicos para generar un modo colectivo de gestionar y tratar de luchar contra la hostilidad que sufrían los artistas independientes. Vitale ya formaba parte de MIA (Músicos Independientes Asociados), la cooperativa y banda porteña que sintonizaba con las ideas de AMADER (Ateneo de músicos amigos de Rosario) en donde participaba Baglietto.

El nexo continuó y, en 1991, surgió el proyecto de dúo que se concretó de inmediato con la salida del primer disco: Postales de este lado del mundo, un material de alto nivel interpretativo que incluyó obras de tango y folklore. La conexión siguió firme, pero en el año 2003 decidieron armar una gira de despedida iniciando una pausa que duró diez años. Cada uno siguió con lo suyo, pero el fuego no se apagó  y se volvieron a encontrar para darle continuidad a la historia. En un tramo del regreso, se transformaron en cuarteto con la participación de Lucho y Martín González.

Juan Carlos Baglietto y Lito Vitale. Fotos: Cristina Sille

Las premisas y el concepto giraban en torno a no hacer concesiones de ningún tipo a la hora de expresarse. Nunca bajaron el nivel para poder vender más. “Decir lo nuestro y sostenerlo”, explicaba Baglietto en los años en que daban a conocer el proyecto. En el dúo, Baglietto tiene la casi única misión de ser el vocalista, pero en el trayecto también asomó como autor aportando el rap “Malas palabras” en el disco Qué más hacer en esta tierra incendiada sino cantar (2001).

En estos años, el dúo cosechó premios importantes, entre ellos el Grammy Latino y el Gardel, pero el que más costó fue el conseguido en Cosquín. Lito Vitale, con el trío que integraba con Lucho González y Bernardo Baraj, obtuvo el premio Consagración en 1986. En los noventa, Baglietto figuraba seguido en las grillas del festival. Y, recién en 2012, como dúo, obtuvieron el premio Consagración Histórica, habiendo atravesado previamente las críticas de los sectores más tradicionalistas del popular festival.

El disco celebratorio,  titulado justamente Bodas de coral, se publicó en las plataformas digitales el último 5 de junio y contiene nueve canciones con la temática del amor. “Canciones de amor, no boleros”, aclaran los intérpretes

“Las bodas de coral tienen que ver con los treinta y cinco años de relación. Cuando empezamos a ver qué nombre ponerle al álbum, vimos que así como a los veinticinco son las bodas de plata y a los cincuenta las de oro, a los treinta y cinco son las bodas de coral. Son canciones de amor que en otra época mirábamos de reojo. Nosotros estábamos en la vereda de enfrente, hacíamos rock y nos parecía que esas músicas no nos representaban”, afirma Baglietto.

La lista de canciones elegidas está integrada por obras del cancionero hispano-americano. De Argentina, incluyen “Ella ya me olvidó” (Favio), “Penumbras” (Sandro), “Cuando tú no estás” (Gardel – Lepera – Lattes – Batistella) y “No hace falta que lo digas” (Lerner). Tres canciones tienen la pluma de artistas españoles: “Lucía” (Serrat),  “Cartas amarillas” (Nino Bravo) y “Cuando nadie me ve” (Sanz).  Del cubano Pablo Milanés, versionaron “El breve espacio en que no estás” y del uruguayo Jaime Roos “Amándote”.

La producción musical es sólida y exquisita. Lito Vitale toca piano, teclado, batería, bajo, sintetizador, contrabajo y percusión. Lo que más le gusta a Lito es acompañar y recrear música ya grabada, pero en este disco también se destaca cantando “No hace falta que lo digas”, clásico de los años ochenta de Alejandro Lerner.

En los vientos intervienen Clara Lodillinsky (trompeta), María Julia Di Paolo (trombón), Marcela Galván Alberti (saxo alto y barítono), Víctor Carrión (saxo tenor y flauta) y Emiliano Alvarez (clarinete). Las instrumentaciones también incluyen la incorporación de cuerdas: Paula Pomeraniec (cello) e Irene Cadario (violín).

El dúo fue enriqueciendo la propuesta sumando invitados especiales como en su momento fue Lucho González, en un momento en que tocaron en formato de trío. Y hubo también un espacio para que debuten los hijos de ambos. Si bien no participa en este disco, el mismo año en que nació el proyecto de dúo, nació Julián, hijo mayor de Juan, quien debutó con ellos tocando cajón peruano en un recordado show en el teatro Lavardén de Rosario el 7 de junio de 2002.

En Bodas de coral, están las participaciones de parte de la familia de Lito Vitale. Armando dupla rítmica con Rocío Fernández (batería), en algunos temas suman su toque Jano Vitale (bajo) y Luciano Vitale (guitarras acústicas y contrabajo).

En este disco, Baglietto y Vitale vuelven a demostrar el talento y la química que hicieron sólido al proyecto. Juan, con su notable capacidad interpretativa, logra transmitir el sentido de las canciones y Vitale las viste y las eleva musicalmente. “Estas canciones que hemos re-versionado tienen una sonoridad y una impronta totalmente distintas a las versiones originales”, expresa Baglietto.

Baglietto define con énfasis que “para mí en lo personal, el 91 fue año bisagra en mi vida, en donde me pasaron cosas fundamentales. Ahí empezó este camino con Vitale. Más allá de las interrupciones que hemos tenido, hoy nos permitimos celebrar estos treinta cinco años que son de relación artística, de amistad y de amor a la música”.

 

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