Juan Gigena Ábalos, guitarrista de Ciro y Los Persas y sobrino nieto del recordado Vitillo Ábalos, cuenta cómo es versionar a sus míticos parientes en el trío folklórico Gauchos of The Pampa y cómo fue tocar en el Cosquín folklórico y en Cosquín Rock: “Fue súper importante generar esa semillita”.


“Vamos con Gauchos of The Pampa, vamos con Gauchos of The Pampa”, le insistía Juan Gigena Ábalos a José Palazzo, el líder del Festival Cosquín Rock. Y el guitarrista de Ciro y Los Persas y de Gauchos of The Pampa, el trío de raíz folklórica que homenajea a sus parientes, los legendarios Los Hermanos Ábalos, consiguió por fin que el grupo fuera programado en Cosquín Rock 2026 para borrar nuevas fronteras entre el folklore y el rock: tocaron el domingo 15 de febrero, y, justo dos semanas antes, el 1º de febrero, habían estado en la Novena Luna del 66º Festival de Folklore de Cosquín. ¿Cómo sonaron en ambos festivales?

“Los dos Cosquines son completamente diferentes -registra Juan Gigena Ábalos-. El Cosquín folklore es una plaza llena de gente que va a escuchar ese género o cuestiones muy cercanas a eso, salvo excepciones. Es un público, no digo que esté juzgando, pero sí que está muy atento y viendo quién es quién. Y nosotros fuimos, por segunda vez, con nuestro nombre bilingüe provocador: Gauchos of The Pampa. Están los que nos bardean por cómo nos llamamos y los que enseguida se copan con nuestra propuesta”.

Gauchos of the Pampa. Foto: Gentileza de los artistas

Se lo decía Vitillo Ábalos, el tío abuelo del guitarrista, que fue fundamental para la formación de Gauchos of The Pampa y falleció en 2019, a los 97 años: “La de Cosquín es una plaza para salir a dar examen”. ¿En qué más influye eso? “No todas las bandas pueden probar sonido en Cosquín y eso es bravo: enchufás, te dicen ‘la guitarra llega’, ‘el bombo llega’, pero vos no escuchás nada. Te dan vuelta en el plato y que suene lo que suene. Así que esa parte no me copa, pero entiendo que tampoco se puede todo: es parte de los nervios”. ¿Y el Cosquín Rock? “Este año nadie esperaba nada de nosotros. La mayoría del público era de otros palos, así que los que se fueron acercando estuvieron muy relajados y súper receptivos”.

Al público del Cosquín Rock “no lo tenés que ganar, a diferencia del público del Cosquín folklore. En el Cosquín Rock había gente que estaba para escuchar a otras bandas, se topó con nosotros y se enganchó. Y personalmente yo flasheo, porque por primera vez sonó un repertorio folklórico tradicional en el Cosquín Rock: el de Los Hermanos Ábalos. A mí me pareció súper importante generar esa semillita y por eso después le mandé un mensaje a José Palazzo diciéndole ‘che, loco, está buenísimo que hayas abierto esto para nosotros’”.

Y no fue menor “el apoyo que tuvimos de los invitados: Sebastián Andersen, el vocalista de El plan de la mariposa, que se aprendió ahí la ‘Chacarera de los angelitos’. Goyo Degano, de Bandalos Chinos, hizo ‘Chacarera del sufrido’: él es de familia santiagueña y ya la tiene incorporada. Y Milena Salamanca cantó ‘La chacarera no murió’, ella es del palo folklórico y la rompió”. Así que había “una generosidad espectacular. Es tan grande el Cosquín Rock, que hay una logística muy compleja para llegar con las combis y las traffics y ellos se encargaron de que eso sucediera. Estoy muy contento de haber estado en los dos Cosquines”.

«Here are the gauchos of the pampa». Así presentaban en Estados Unidos a Los Hermanos Ábalos y a Juan Gigena Ábalos le causaba gracia cuando Vitillo se lo contaba: esa fue una de las razones del nombre del grupo Gauchos of the Pampa. La otra es el rescate del sonido telúrico y a la vez moderno de Los Ábalos. Como dice el también guitarrista de Ciro y Los Persas: “Nosotros tocamos repertorio folklórico más algunas canciones nuestras que tienen aires de eso”. Gauchos of The Pampa se armó originalmente con Juan Gigena Ábalos en guitarra y arreglos, Martín Lohrengel en piano, Cacho García en bombo y danzas y Nelson Giménez en voz. Pero él dejó el grupo en 2025 y Cacho pasó a cantar al frente.

¿Cómo fue esa transición? “Yo veo crecimiento y claridad entre nosotros -dice Juan Gigena Ábalos-. La situación con Nelson podría haber terminado a los tiros, pero terminó súper bien, con la idea de que en algún show, un poquito más adelante, se venga a cantar unos temas”. Pero son situaciones difíciles, dice. “¿Qué quiere cada uno? Entre todos tomamos la mejor decisión para seguir adelante. Para mí eso fue un crecimiento total: nos hicimos cargo de qué quería cada persona del grupo”. Y hoy “siento que nos está yendo súper bien y veo un crecimiento en el público, que también se refleja en los números en las redes sociales. Eso me pone muy contento”.

¿Cuánto se acerca Gauchos of the Pampa a los deseos de Juan Gigena Ábalos de rescatar el repertorio de sus míticos parientes? El guitarrista -que es nieto de Napoleón «Machingo» Ábalos- piensa ahora en Ábalos, una historia de cinco hermanos, el documental de 2017, de Josefina Zavalía Ábalos y Pablo Noé: “A sus 88 años, el último integrante de la banda, Vitillo Ábalos, comienza una aventura junto a su sobrino nieto: rescatar del olvido el repertorio que creó e interpretó toda su vida con sus hermanos, ahora ausentes. Acompañado por Juan, ligados por lazos de sangre y de música, emprenderán un viaje sonoro que los llevará por caminos inimaginables”.

Esa fue la semilla de Gauchos of The Pampa: en el film, Juan Gigena Ábalos logró que Vitillo interactuara con artistas diversos y luego armó el grupo para versionar a Los Ábalos. “Yo vengo desde 2010 laburando fuerte para la película, y ahora con Gauchos siento que hice un aporte a lo que registraron mis parientes. Pero sigo difundiendo el mensaje de Los Hermanos Ábalos. Hoy siento que ellos están más en boca de la gente, aunque cuando arrancamos, en 2010, no había tantas cosas en YouTube y no todos los conocían tan bien. Para mí, ellos quedaron en la historia de su generación y después ya se cortó en otras, aunque sus canciones siguen sonando en todas las peñas. Creo que nosotros colaboramos para que todo lo groso que ellos hicieron siguiera circulando en otras generaciones”.

En el film Ábalos, una historia de cinco hermanos aparece un entramado de personajes disímiles junto a Vitillo: Juanjo Domínguez, Luis María Serra, Jaime Torres, Raly Barrionuevo, el guitarrista y cantante estadounidense Jimmy Rip, La Bomba de Tiempo, Ciro y Los Persas, Elvira Aguirrebarrena -la viuda de Vitillo- y Roger Waters en la Villa 31 en Buenos Aires. Es una película sorprendente que revalida el legado vivo de Los Hermanos Ábalos. ¿Cómo lo siente Juan Gigena? “Yo no soy folklorista, pero desde mi lugar intenté que ese repertorio tuviera un cruce más rockero. De hecho, el 8 de agosto de 2025 sacamos una versión psicodélica y visceral de la vidala Ya me voy, ya me voy yendo, de Los Hermanos Ábalos”.

Está cantada por Lula Bertoldi, de Eruca Sativa, y Facu Soto, de Guasones, y tiene un solo de guitarra del Tano Marciello. Producida y tocada por Juan Gigena Ábalos, “la canción fusiona raíz folklórica con una energía eléctrica y profunda. Es una relectura poderosa que honra la tradición con vuelo contemporáneo y alma ardiente”, dice la promoción oficial del single. Y el 13 de noviembre de 2025, Gauchos of The Pampa lanzó su versión del relato Apología de la chacarera pegado a la Chacarera del rancho: “Como siempre me dediqué a tocar rock -cuenta Juan Gigena-, tuve muchas ganas de tocar su repertorio desde un lugar propio. Podemos ajustar mil cosas con Gauchos of The Pampa, pero detrás hay un gran laburo”.

Presentación en Cosquín Folklore. Foto: Eduardo Fisicaro / Gentileza de los artistas

¿Qué le gustaría lograr con el ahora trío? “Quisiera tocar más seguido los fines de semana para que la banda esté cada vez más afianzada y para que haya mayores detalles que me gustaría escuchar”, dice. Y allí el repertorio de Los Hermanos Ábalos brillará por su clasicismo, pero también por su potencia, su encanto melódico, su vigencia absoluta y su variedad. “Es eso: variedad -coteja el guitarrista-. Ellos te tocaban una vidala, una zamba, un gato, un escondido, una chacarera, un huayno, y a mí me llaman mucho la atención las melodías y las letras. Por eso, cuando escuché la zamba Mi Pachamama, ya de más grande, desde otro lugar, dije ‘¿qué es esta letra?’. Es increíble lo que están diciendo acá”. «Cuando voy por los cerros vuela mi pensamiento. Parece un baqueano en campo desierto jineteando al viento, al viento, señor. Ay sí, mi almita cantando voy por alegres sendas de mi Pachamama, todas perfumadas. Todas sí señor», dice en sus estrofas y estribillo final la zamba Mi Pachamama. Y Juan Gigena Ábalos tiene otra obra en mente: “Me vuelve loco Ya me voy, ya me voy yendo, que grabamos con Lula Bertoldi, Facu Soto y el Tano Marciello. Yo escuché esa vidala y automáticamente me imaginé una cosa atmosférica tipo Pink Floyd. Ahí hice la conexión”.

Y también piensa en su propia obra La chacarera no murió, que grabó con Gauchos of The Pampa en 2021: “Tiene una lógica con la obra de Los Hermanos Ábalos y además retoma la melodía de “Chacaloop”, que yo había grabado en 2016 y que se oye en la película. Por eso, cuando metemos temas nuestros en el repertorio de Gauchos of The Pampa es porque les encontramos un sentido. Es jugado incluir un tema propio si venís haciendo top hits de Los Ábalos: en tu tema tiene que haber un empate desde la lógica o la sonoridad”, analiza.

El desafío “sería hacer un tema criollito, pero nuestro, y ver qué pasa ahí. Quizá lo que empate todo sea el arreglo sonoro. Por ahora, nuestros temas tienen un arreglito con un sonido más fusionado”. ¿Y qué le falta a Gauchos of The Pampa? ¿Qué proyecta por delante Juan Gigena Ábalos? “Como digo, me gustaría tocar una vez por semana no sólo por el laburo, por lo económico, sino porque eso te aceita los temas, empezás a dejar de pensar un montón de cosas y funcionás de otra manera. Por eso voy a armar una movida para intentar tocar este año todos los martes, en el barrio de Villa Crespo, para estar aún más afilados”.

Juan Gigena Ábalos siente que tocar folklore -al menos a la manera propia, en cruce permanente a Los Ábalos- es siempre un desafío: “Yo lo empecé a tocar de una manera más fusionada y recién después hicimos lo más criollito, porque tocar la zamba Nostalgias santiagueñas como la tocaban Los Ábalos no era mi búsqueda en ese momento. Al principio dijimos ‘con estos sonidos vamos para otro lado’ y recién después encontré un lugarcito en mi estilo. Pero cuando veo un fogón y el artista que está toca una chacarera o una zamba como hay que tocarla, me parece espectacular ciento por ciento. No tiene comparación”.

Juan Gigena Ábalos en Cosquín Rock. Foto: Gentileza de los artistas

Y el guitarrista piensa en algo movilizante que haya vivido, en los últimos tiempos, con Gauchos of The Pampa: “Yo noto que en el público se genera una emoción. Hay una cosa que cala hondo. Hace poco nos pasó así: el 1º de febrero, después de tocar en el Festival de Folklore de Cosquín nos fuimos para la Peña La Salamanca. En un momento dejamos de tocar y la gente estaba sacada, cantando como si fuese un tema de rock, La chacarera no murió. Eso nos pareció zarpado. Y también veo que estamos pudiendo tocar en situaciones muy distintas: una peña chiquitita, una peña grande, un festival o un teatro. Armamos las listas de temas según la energía del lugar y se genera siempre algo especial”.

– El hecho de que formes parte de Ciro y Los Persas, ¿cuánto público te suma a Gauchos of The Pampa?

– Yo creo que el porcentaje es bajísimo. A mí eso me sorprendió. Podría decir que, en estos últimos siete años de Gauchos of The Pampa, a nuestros shows no asistieron más de treinta fans de Ciro y Los Persas o de Los Piojos. Incluso se me han acercado varios productores para querer hacer recitales y yo me encargo de hacerles saber esa realidad. Si te fijás en las publicaciones que hago en las redes, cuando cuelgo cualquier cosa sobre Ciro hay números estándares, pero cuando publico sobre folklore y sobre Gauchos of The Pampa hay una acotada repercusión. Y creo que se debe a que el público de Ciro y Los Persas no consume folklore para nada.

Aunque Juan Gigena Ábalos no se desalienta: “Yo noto que muchos quizá no vienen, pero sí están al tanto de la historia del grupo y hay cariño. Lo veo en los mensajes: me dicen ‘vi la película de Los Hermanos Ábalos’, ‘qué grosos esos tipos’, ‘mi papá los escuchaba’ o cosas así. Ya ir a los shows va por otro carril a lo que construimos con Gauchos of The Pampa”. Incluso “al público de Ciro y Los Persas trato de convencerlos y por ahí les digo: ‘¡Dénse una oportunidad y vengan a escuchar folklore!’”.

Pero algo es claro: “Por haber tocado mucho tiempo con Ciro, y porque me dedico a la música desde los dieciocho años, entiendo lo que es captar la energía de los dos géneros y llevarla a un lugar o a otro: si a un público de otro palo lo metés en un show duro de folklore es lógico que no le guste, porque le tocás cinco chacareras parecidas y ya lo perdiste. Nosotros tenemos eso muy en cuenta. Por eso, como digo, estamos muy entusiasmados y organizados”. Ahora, mirando adelante, “todo depende de la continuidad y Gauchos of The Pampa tiene todo para dar”.

– ¿Qué otra canción del repertorio de Los Hermanos Ábalos te gustaría versionar?

– Le tengo ganas a Bailando con el bombisto porque mi abuelo, Napoleón «Machingo» Ábalos, se la hizo a Vitillo y tiene una cosa muy percusiva que está buena para grabar: me la imagino con mucha percusión. Pero la llevaría más para nuestra sonoridad. A esa la tengo en el foco por una cuestión simbólica, por Vitillo, pero Los Hermanos Ábalos tienen un montón de canciones increíbles. Además, ellos recopilaron mucha obra anónima y ese repertorio también es espectacular. Es un universo inagotable: es un gran privilegio difundir la obra de Los Hermanos Ábalos.

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